La diversificación es clave para maximizar retornos en inversiones seguras, ya que reduce riesgos y ofrece estabilidad de ingresos. Existen diversas estrategias, como inversiones en ETFs, fondos mutuos y activos tangibles, que permiten equilibrar el portafolio y aprovechar oportunidades en distintos mercados, mejorando la seguridad financiera a largo plazo.